Educación en la igualdad

Asociación de mujeres juristas.

La piedra angular de la prevención de todas las formas de violencia de género es la educación en la igualdad. Con una educación en la igualdad entre los hombres y las mujeres y unas dinámicas familiares democráticas se puede prevenir que surja la violencia doméstica.

Cuando los hombres no vean como una posibilidad el recurrir a la coerción violenta contra su pareja y las mujeres hagan respetar sus derechos, la violencia doméstica tendrá menos razón de ser.

Los valores familiares deben liberarse de la ideología patriarcal para que los integrantes de la familia vean el conflicto como un rasgo normal y potencialmente positivo, que pueda encauzarse por el diálogo en vez de resolverse por la imposición de una parte. Es preciso ahondar en la democratización de la esfera privada, poniendo fin al mito de la familia armoniosa que encubre prácticas milenarias de control patriarcal.

La educación tiene otros agentes fundamentales: la escuela y los medios de comunicación. Tanto los planes de igualdad de oportunidades como los planes contra la violencia doméstica deben incluir medidas de fomento de la educación en la igualdad. Se han elaborado materiales didácticos en este sentido y se han diseñado cursos de formación de profesorado contra la violencia de género.

Hay medidas complementarias a la educación en la escuela que pueden realizarse como refuerzo: cuidar de que la programación infantil de la televisión transmita imágenes igualitarias y tolerantes; trabajar activamente en la erradicación de estereotipos sexistas y violentos mediante cursos o talleres de formación para adultos que luego eviten transmitir roles patriarcales a sus hijos e hijas; organizar programas de formación que potencien los recursos y habilidades personales de las mujeres en grupos de riesgo.

La dificultad mayor reside en combinar los esfuerzos de los centros escolares con el ambiente familiar y los medios de comunicación. Por mucho que en las escuelas se enseñe a los niños que todos merecemos igual trato y respeto, si en las familias ven modelos de relación tradicionales y si la televisión transmite imágenes y valores patriarcales, la socialización en la igualdad de género será imposible.